Darwin, presente y futuro
En 2009 se celebra el bicentenario del nacimiento de Charles Darwin y se conmemora el 150 aniversario de la publicación de “El origen de las especies”, libro donde explica y demuestra la teoría sobre la evolución de las especies.
Darwin, que se consideraba a sí mismo como naturalista, nació el 12 de febrero de 1809 en Shrewsbury, y tras abandonar los estudios de Medicina y cursar Teología, realizó trabajos de campo de geología, lo que le permitió embarcarse en el H.M.S. Beagle para realizar un viaje por las costas sudamericanas e islas del Pacífico.
En los cinco años que duró la aventura a bordo del Beagle, Darwin recolectó, observó e interpretó especies de flora, fauna y formaciones geológicas que constituyeron la base de su gran obra: El origen de las especies por medio de la selección natural, publicada en 1859 después de 20 años de una ardua investigación, y que revolucionó los cimientos de la ciencia y la religión al desmontar el Creacionismo.
En la actualidad sabemos que todos los seres de la naturaleza han derivado de uno o un pequeño número de ancestros que vivieron hace 3.5 miles de millones de años. Paralelamente, todos los genes de cada uno de los seres vivos descienden de unos pocos genes originales. Es decir, todos los seres vivos compartimos el mismo lenguaje genético. Esta concepción moderna del mundo vivo, surgió solo hace 150 años, cuando Charles Darwin aportó evidencias contundentes sobre la “descendencia con modificación” y el mecanismo clave de la evolución, la selección natural.
La visión actual de la evolución surgió de la síntesis de la teoría de la selección natural de Darwin y de la Genética mendeliana, complementadas con las herramientas de la Biología Molecular. La aproximación molecular de la evolución, no solo ha consolidado sus pilares, sino que ha abierto nuevos horizontes de los que el mismo Darwin se habría quedado boquiabierto. Sabemos que las formas biológicas se crean y mantienen gracias a la interacción de distintas fuerzas evolutivas, donde la selección natural juega un papel crítico al promover la adaptación al entorno. La evolución, más allá de un relato histórico, nos ayuda a entender por qué la vida es como es, permitiendo abordar cuestiones como: ¿Por qué un organismo se desarrolla a partir de una única célula? ¿Por qué es así el código genético? ¿Por qué existe la reproducción sexual? Su repercusión ha ido más allá de los límites de la ciencia, habiendo alcanzado todos los ámbitos de la sociedad humana. Hoy podemos saber mucho más que Darwin, pero nuestra teoría actual de la evolución es básicamente la misma que la suya. Por eso el genio científico de Darwin le ha situado en el podio del mundo científico contemporáneo. Darwin nos puso en el camino de la evolución y por él sigue avanzando la Biología Evolutiva, con el empeño de conocer un poco mejor nuestra biosfera, incluyendo al ser humano, como parte integrante de ella. La revolución biológica que inició Darwin en 1859 ha calado muy hondo en el campo de la ciencia, aunque solo ha calado parcialmente en el conjunto de la sociedad.
¿Quieres conocer cómo serías en la prehistoria?
Científicamente no sabemos qué aspecto tendrá el ser humano en el futuro, pero con los descubrimientos de nuestros antepasado más remotos, podemos aventurar cómo hubiésemos sido sin la evolución de la especie.